COSMÉTICA CRUELTYFREE

 

Cuando hablamos de cosmética seguramente nos venga a la cabeza marcas como L´Oreal, Maybelline, Clinique o Pantene entre otras muchas, pero ¿te has parado a pensar que hay detrás de estas marcas tan conocidas? Marcas que, además de que no sean veganas, para que el consumidor tenga el maquillaje infalible o la crema milagrosa testan sus productos en animales haciéndoles numerosos y continuos experimentos hasta su muerte.
Se calcula que cada año se experimenta entre 50 y 100 millones de animales en laboratorios. La mayoría de ellos serán sacrificados después de usarlos en un experimento. Pueden ser criados expresamente para ello, capturados de la naturaleza o vendidos.

Para la investigación cosmética se pueden usar en su mayoría conejos, cobayas, ratas, ratones, pero también gatos, perros, macacos, etc. Lo paradójico de todo esto, es que ya existe en el mercado 15.000 ingredientes que ya han sido probados y declarados seguros.
Existen amplias alternativas disponibles a la experimentación animal, como en vez de medir cuánto tiempo lleva en que un producto químico queme la córnea del ojo de un conejo, tirar unas gotas de ese mismo químico en estructuras de tejido de córnea 3-D producidas desde células humanas. Del mismo modo, con cultivo de piel humana y decenas de otras pruebas en uso actualmente que son más rápidas y efectivas que las viejas pruebas con animales. Pero desgraciadamente y a pesar de la demanda del consumidor, grandes marcas de importancia a nivel mundial siguen probando sus productos en animales existiendo alternativa.

 

 

Por fortuna en Marzo de 2013 la Unión Europea prohibió la venta de todos los cosméticos o ingredientes cosméticos que hayan sido testados en animales. Algunos países como Israel o la India también se suman a no testar en animales. Pero no ocurre lo mismo con Estados Unidos que continúan envenenando, quemando y encegueciendo animales en sus laboratorios simplemente porque lo han hecho siempre y no tiene la visión de probar una forma nueva y mejor.
Por este motivo es muy importante mirar la procedencia de nuestros cosméticos a la hora de comprarlos ya que pueden ser importados y si son de fuera de UE no garantizan la no experimentación animal.
Algunos de los experimentos incluyen:

• Carcinogenicidad (causar cáncer)
• Toxicidad (envenenamiento)
• Toxicidad reproductiva (envenenamiento para ver defectos en el feto)
• Sensibilización de la piel u ojos (provocar alergias o irritaciones)
• Mutagenicidad (daño genético)
• Toxicocinética (test para ver la velocidad a la que los tóxicos se mueven por el cuerpo)

En todos los experimentos los animales son expuestos a repetidas dosis, forzados a inhalar o ingerir ingredientes cosméticos durante semanas, meses…para luego ser sacrificados. Pondré algunos ejemplos:

• Laca para el cabello: obligan al animal a inhalar hasta alcanzar el coma.
• Espuma de afeitar: introducen a presión en el estómago del animal.
• Champú: introducen cantidades concentradas en sus ojos.
• Dentífricos: obligan a ingerirlos.
• Máscara de pestañas: las aplican en sus ojos hasta alcanzar la ceguera total.

 

 

“Sabías que los conejos son los más usados porque no lagrimean lo suficiente como para que la lágrima limpie el ojo y elimine la sustancia”

 

TEST DRAIZE

Se trata de sujetar al animal mediante un cajón con un único agujero para la cabeza imposibilitándole moverse. Durante días le aplican en un ojo la sustancia concentrada hasta alcanzar la irritación, hinchazón y ceguera. Estos animales en un intento de liberarse sufren lesiones en la columna incluso pueden llegar a partírsela.

 

TEST DL50

Se trata de arrancarles el pelo, inmovilizándole para que no pueda lamerse ni rascarse la herida. Después le aplicarán las sustancias irritantes, estas pruebas pueden ser repetidas en la misma zona del cuerpo durante todo un año. La palabra DL50 significa que el 50% del grupo de animales empleados en este experimento deben morir obligatoriamente.

 

Por suerte hay muchas empresas que han abandonado la experimentación animal y es ahí donde entramos nosotros como consumidor, ayudando y eligiéndolas como marca de nuestra cosmética. Para saber si tu cosmética está libre de crueldad animal es muy sencillo, en el envase debe poner el logo crueltyfree o el símbolo de “no testado en animales”. Si no estás segura y no pone nada, puedes descargarte alguna app para el móvil y así saber si tus productos son cueltyfree. Como ejemplo te pondré la app Bunny free (gratuita) es la que yo uso, pero hay muchas más y te serán de gran utilidad.

 

 

Así que no basta con que nuestra crema o maquillaje sea vegano hay que mirar bien porque debajo de lemas como “clínicamente testado “puede haber tortura animal.
Espero poder haberte transmitido con este post que para tener unas pestañas de infarto o un pelo suave y sedoso no hace falta que haya sufrido nadie detrás. Como siempre digo, depende de ti, de nosotros que esto siga existiendo al elegir las marcas. ¡Elige cosmética crueltyfree!

 

Vanesa.

 

 

1 pensamiento en “COSMÉTICA CRUELTYFREE

  1. La verdad es que voy aprendiendo poquito a poquito cuando leo el blog y explica, en este caso, de donde provienen los productos que podemos utilizar de forma diaria y sin darle importancia a lo que nos ponemos para estar bien o mejor. En mi opinión, creo que muchos de nosotros ni nos paramos a mirarlo y seguimos con lo que estamos acostumbrados. Podemos poner ese empeño que falta y hacerlo bien, estoy segura. Y por supuesto estar mas guap@s que nunca!

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